Proyectos innovadores en Asia en torno a «las mujeres y el clima» con ONU Mujeres

Breve

Los proyectos «Las mujeres y el clima» en Asia, un año después

En 2018, la Fundación CHANEL firmó una asociación estratégica plurianual con ONU Mujeres para apoyar proyectos innovadores sobre el tema de las mujeres y el clima en Asia. Esta inversión de envergadura, tanto en cuanto a medios como a asistencia, ya está dando excelentes resultados después de un año de funcionamiento.

Si bien hasta ahora no se ha hablado mucho de ello, el rol de las mujeres frente a los desafíos climáticos es primordial dado que conocen muy bien el trabajo en las zonas rurales y tienen mucha experiencia en la gestión sostenible de los recursos. Mediante su labor mancomunada, la Fundación y ONU Mujeres han querido destacar la importante relación que existe entre la lucha contra la desigualdad de género y la lucha contra el cambio climático.

En el marco de esta asociación estratégica, se han seleccionado tres países y tres contextos para llevar adelante distintas acciones.

En China Continental

En China Continental, las mujeres representan el 60 % de los trabajadores rurales y tienen un papel fundamental en la producción y distribución de alimentos a sus comunidades. El proyecto se lleva a cabo en particular en la región de Qinghai con el objetivo de consolidar la estabilidad financiera de 40 000 personas beneficiarias y de aumentar su resiliencia frente al cambio climático. Compartiendo las prácticas de unas y otras, y gracias a una asistencia operativa, a la promoción a nivel local y a la formación, las mujeres que participan en el proyecto estabilizan y aumentan sus ingresos, utilizando además métodos respetuosos del planeta. Ya se han organizado centenares de cursos de capacitación especializada, principalmente para trabajadoras pero también para trabajadores, con el fin de familiarizarlos con la temática del género, y cerca de 15 000 mujeres ya siguen los nuevos métodos de trabajo.

En Nepal

En Nepal, las mujeres participan menos que los hombres en actividades económicas debido a los estereotipos de género, que siguen siendo un obstáculo de peso para su empoderamiento. El escaso acceso a las tecnologías, a la formación y a los servicios financieros acentúan esa discriminación. La movilización de las comunidades en torno a estos temas, la formación profesional y la capacitación sobre las nuevas tecnologías permiten llevar adelante el proyecto con el propósito de que las beneficiarias adquieran las competencias necesarias para desarrollar su autonomía financiera. Al vivir en un medio rural, es importante hacer hincapié en la adaptación de las nuevas competencias adquiridas por las mujeres para que sean acordes con la evolución climática y medioambiental. Ya son 1300 las mujeres capacitadas y que por consiguiente participan en el cambio de mentalidades y en la lucha contra el cambio climático.

En Vietnam

Vietnam es uno de los diez países más vulnerables y más afectados por el calentamiento global y las catástrofes naturales. El proyecto tiene una doble finalidad: desarrollar la autonomía financiera de las mujeres que trabajan en el ámbito rural y aumentar su participación en las políticas locales de reducción de riesgos asociados a los cambios medioambientales. Para ello, se están empleando nuevas técnicas agrícolas como el cultivo de flores de loto en tierras agrícolas anegadas que habitualmente se destinan al arroz. Este tipo de respuesta innovadora y adaptada ha permitido un aumento significativo de los ingresos de las agricultoras. Estas soluciones locales específicas se están difundiendo en tres provincias del país.

Una vez finalizados los proyectos, los nuevos datos recogidos y una nueva evaluación permitirán sacar conclusiones para duplicar, en otras regiones o países, los métodos de resiliencia eficaces frente al cambio climático, que a la vez aumenten la autonomía económica y financiera de las mujeres.

 

Crédito fotográfico: ONU Mujeres